Bruxismo: señales de que aprietas los dientes

Bruxismo: señales de que aprietas los dientes

Hay gente que destroza sus dientes mientras duerme y no se entera. Aprietan, rechinan, tensan la mandíbula hora tras hora sin ser conscientes, y solo lo descubren cuando el desgaste ya se ve o cuando alguien les oye «crujir» por la noche. El bruxismo es eso: apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria. Y como pasa desapercibido, conviene conocer sus señales para cogerlo a tiempo.

Qué es el bruxismo

El bruxismo es un hábito involuntario de apretar o frotar los dientes de arriba contra los de abajo, con una fuerza que despierto nunca aplicarías. Puede ser nocturno —el más común y traicionero, porque ocurre mientras duermes— o diurno, cuando aprietas la mandíbula en momentos de concentración o tensión sin darte cuenta.

El problema es la constancia. Esa presión repetida, noche tras noche, va pasando factura a los dientes, a los músculos de la cara y a la articulación de la mandíbula.

Las señales de que aprietas los dientes

Como casi nunca te pillas en el acto, hay que fijarse en las pistas que deja. Estas son las más habituales:

Dientes desgastados o aplanados, que parecen «limados» por los bordes. Dolor o cansancio en la mandíbula al despertar, como si hubieras hecho ejercicio con la cara. Dolores de cabeza matutinos, sobre todo en las sienes. Sensibilidad dental que antes no tenías. Chasquidos o molestias al abrir la boca. Y el clásico: que tu pareja te oiga rechinar los dientes por la noche.

A veces también se nota en la musculatura: la cara «cuadrada» por el aumento del músculo masetero, de tanto usarlo.

Por qué aparece

No hay una única causa, pero el estrés y la ansiedad están casi siempre detrás: la boca se convierte en el sitio donde descargamos la tensión que no soltamos de día. También influyen los problemas de mordida —cuando los dientes no encajan bien—, algunos hábitos y trastornos del sueño. Por eso tratar el bruxismo suele ir de la mano de mirar cómo estás durmiendo y cómo estás llevando el estrés.

Por qué no conviene ignorarlo

Apretar parece inofensivo, pero mantenido en el tiempo desgasta el esmalte, fisura los dientes, puede aflojar empastes y coronas, y sobrecarga la articulación de la mandíbula hasta provocar dolor crónico. Lo que empieza como un «rechino» tonto puede acabar en dientes rotos o en un problema de la articulación mucho más incómodo de tratar. Cogerlo pronto es mucho más fácil que arreglar el destrozo.

Qué se puede hacer

La solución más habitual y eficaz es una férula de descarga: una funda a medida, normalmente para dormir, que amortigua la presión y protege los dientes del desgaste. No cura el hábito, pero blinda tu boca mientras se trabaja el origen. A eso se suman, según el caso, medidas para manejar el estrés y, si hace falta, corregir una mordida que no encaja.

En Ocean Clinik

Si sospechamos bruxismo, revisamos el desgaste de tus dientes, el estado de la musculatura y cómo encaja tu mordida, y te hacemos una férula ajustada a tu boca, no una genérica de farmacia. El objetivo es doble: proteger lo que tienes y frenar el daño antes de que vaya a más.

Si te levantas con la mandíbula cargada o con dolor de cabeza, o alguien te ha oído rechinar de noche, merece la pena mirarlo.

Pide tu cita en nuestras clínicas de Tenerife Sur (Abades) y La Palma.

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