Endodoncia: qué es y cuándo se necesita

Endodoncia: qué es y cuándo se necesita

Pocas palabras dan tanto respeto en el dentista como «hay que hacer una endodoncia». La gente la traduce enseguida por «matar el nervio» y se imagina lo peor. La realidad es bastante menos dramática: la endodoncia es justo el tratamiento que evita perder el diente, y hoy se hace con anestesia y muchas menos molestias de las que su fama sugiere.

Qué es una endodoncia

Dentro de cada diente hay un tejido blando —la pulpa— con nervios y vasos sanguíneos. Cuando ese tejido se infecta o se inflama sin remedio, duele, y si no se trata, la infección avanza hacia la raíz y el hueso. La endodoncia consiste en retirar esa pulpa dañada, limpiar y desinfectar los conductos por dentro y sellarlos para que no vuelva a entrar infección.

Dicho en claro: se vacía el interior del diente de lo que está enfermo y se rellena. La parte de fuera, la que muerde, sigue siendo tuya. Por eso la endodoncia salva el diente en lugar de sacarlo.

Cuándo se necesita

No es un capricho ni se hace «por si acaso». Hay señales bastante claras de que un diente puede necesitarla:

Dolor intenso, sobre todo al masticar o con el frío y el calor, que a veces aparece de noche. Sensibilidad que no se va cuando quitas el estímulo. Un diente oscurecido, que ha cambiado de color. Un flemón o un bultito en la encía. O, a veces, ninguna molestia: una caries muy profunda o un golpe antiguo pueden haber matado el nervio sin avisar, y se descubre en una radiografía.

La causa de fondo casi siempre es la misma: una caries que llegó hasta el nervio, una fractura o un traumatismo.

¿Duele hacerse una endodoncia?

Esta es la pregunta que todo el mundo hace, así que vamos con la verdad. Lo que duele es el diente antes de tratarlo; la endodoncia es lo que quita ese dolor. Se hace con anestesia local, igual que un empaste, y durante el tratamiento no se siente. Es normal notar algo de molestia los días siguientes, que se lleva bien con un antiinflamatorio.

La idea de que «la endodoncia es un martirio» viene de hace décadas. Con las técnicas y los instrumentos de hoy, la mayoría de pacientes salen diciendo que esperaban algo mucho peor.

Qué pasa después

Un diente endodonciado se queda sin la humedad que le daba la pulpa, así que con el tiempo se vuelve más frágil. Por eso, en muchos casos —sobre todo en muelas— se recomienda protegerlo después con una corona. Es el paso que evita que ese diente que hemos salvado acabe partiéndose al morder.

Con esa protección y una buena higiene, un diente endodonciado puede durar toda la vida, como uno más.

Endodoncia o extracción

A veces surge la duda de si merece la pena. Como norma, conservar el diente propio casi siempre es mejor que quitarlo: mantienes tu mordida, tu hueso y no tienes que reponerlo con un implante. Solo cuando el diente está demasiado destruido para salvarlo se plantea la extracción. Esa decisión se toma con la radiografía delante, no a ojo.

En Ocean Clinik

Hacemos las endodoncias con diagnóstico por imagen y sin prisas, buscando siempre salvar tu diente antes que quitarlo. Y te explicamos con calma qué le pasa a la pieza y por qué este tratamiento es la mejor salida, para que llegues sin ese miedo que da la palabra.

Si tienes un dolor que va y viene, o uno que no te deja dormir, no lo dejes correr: en endodoncia, cuanto antes se coge, más fácil es salvar el diente.

Pide tu cita en nuestras clínicas de Tenerife Sur (Abades) y La Palma.

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