Injerto capilar: guía completa

Injerto capilar: guía completa

La caída del pelo es uno de los problemas estéticos que más afecta a la autoestima, en hombres y en mujeres. Y durante mucho tiempo, las opciones eran escasas: aceptarlo o taparse. El injerto capilar cambió eso. No es magia ni ciencia ficción: es una técnica quirúrgica consolidada, con resultados permanentes, que ha mejorado de forma notable en los últimos años.

Qué es un injerto capilar

Es una intervención quirúrgica ambulatoria que consiste en extraer folículos pilosos de una zona donante —generalmente la parte posterior y lateral de la cabeza, donde el pelo es genéticamente resistente a la caída— y trasplantarlos a las zonas donde el cabello ha desaparecido o se ha adelgazado.

Los folículos trasplantados mantienen su resistencia original: una vez implantados en la zona receptora, siguen siendo resistentes a la alopecia. Por eso el resultado es permanente.

Técnicas principales

FUE (extracción folicular unitaria)

Es la técnica más extendida actualmente. Los folículos se extraen uno a uno de la zona donante con microinstrumentos, sin necesidad de extraer una tira de piel. Deja cicatrices mínimas en la zona donante, casi invisibles incluso con el pelo muy corto. La recuperación es más rápida que con otras técnicas y el resultado estético es muy natural.

FUT (técnica de tira)

Se extrae una tira de piel de la zona posterior, de la que luego se obtienen los folículos. Permite trasplantar un mayor número de unidades en una sola sesión. Deja una cicatriz lineal en la zona donante, que queda cubierta con el pelo. Es una buena opción cuando se necesita mucha densidad en una sola intervención.

DHI (implante directo de cabello)

Una variante del FUE en la que los folículos se implantan directamente con un dispositivo que crea el canal y coloca el folículo en el mismo movimiento. Permite mayor control del ángulo y la dirección del pelo implantado. Es especialmente útil en zonas donde se quiere conservar el cabello existente entre las nuevas unidades.

Para quién es adecuado

El candidato ideal tiene una zona donante con suficiente densidad, una pérdida de cabello estabilizada y expectativas realistas sobre el resultado. Antes de cualquier decisión, es necesaria una valoración capilar en profundidad: estudiar el grado de alopecia, la calidad y cantidad de la zona donante y el objetivo que se busca.

No todos los tipos de alopecia responden igual. La alopecia androgénica —la más frecuente— es la que mejor resultado ofrece. Otras causas de caída del pelo pueden requerir un tratamiento diferente o complementario.

Cómo es la recuperación

Los primeros días tras la intervención la zona tratada presenta enrojecimiento y las pequeñas costras propias de la cicatrización. En las semanas siguientes es normal que el pelo trasplantado caiga: es parte del proceso. El folículo sigue vivo, y el nuevo cabello empieza a crecer a partir de los tres o cuatro meses. Los resultados finales se aprecian a partir del año.

El postoperatorio requiere ciertos cuidados: evitar el sol directo, no hacer esfuerzos intensos los primeros días y seguir las indicaciones del equipo médico para el lavado y la protección de las zonas.

Resultados que hay que esperar

Un injerto bien planificado aporta densidad real y aspecto natural. La línea del cabello puede diseñarse con criterio estético para que quede coherente con la edad y los rasgos del paciente. Lo que no hace el injerto es recuperar pelo que no tiene zona donante viable o solucionar una alopecia activa que no se ha estabilizado.

En Ocean Clinik

Realizamos valoraciones capilares para determinar si el injerto es la opción adecuada y qué técnica se ajusta mejor a cada caso. El punto de partida es siempre el diagnóstico, no la venta de sesiones.

Puedes consultarnos en nuestras clínicas de Abades (Tenerife Sur) y Santa Cruz de La Palma.

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