- 29/08/2026
- Salud dental
Miedo al dentista: causas y cómo superarlo
Una de cada tres personas pospone ir al dentista por miedo. No es exageración: es un número real, y tiene consecuencias reales. Los problemas que se podrían resolver en una visita sencilla acaban necesitando tratamientos mucho más largos porque se ha esperado demasiado.
Por qué existe el miedo al dentista
No es irracional. Suele venir de alguna experiencia concreta: una extracción que dolió, una sesión larga con mal control del dolor, un profesional que fue brusco o que no explicó lo que hacía. El cuerpo lo registra y lo recuerda. A veces es miedo al dolor; a veces es pérdida de control —la sensación de estar tumbado, sin poder hablar, sin saber qué viene—. A veces es simplemente el ruido del torno.
Saber de dónde viene ayuda a abordarlo mejor.
Qué se puede hacer
Lo primero es decirlo. Si llegas a la consulta y dices «me pone nervioso esto», un buen equipo lo toma en cuenta desde el principio. No tienes que fingir que no pasa nada.
Hay recursos concretos que ayudan:
- Anestesia local bien aplicada: el dolor durante el tratamiento es evitable en la mayoría de los casos. La clave está en dar tiempo a que haga efecto y en usar técnicas de aplicación que minimicen la molestia del pinchazo.
- Señal de parada: acordar con el dentista una señal —levantar la mano— para poder parar en cualquier momento. Saber que puedes parar reduce mucho la ansiedad.
- Explicación paso a paso: saber qué viene a continuación quita la incertidumbre, que es a menudo lo que más angustia.
- Sedación consciente: en casos de ansiedad importante, existe la opción de sedación con óxido nitroso o sedación intravenosa. El paciente está despierto pero muy relajado. Es especialmente útil cuando hay que hacer tratamientos largos o cuando el miedo es muy intenso.
El problema de posponer
Una caries pequeña que se trata a tiempo es una obturación: veinte minutos, sin dolor con buena anestesia, y listo. Esa misma caries ignorada durante meses o años puede necesitar una endodoncia, o incluso la extracción del diente. Lo que se evitaba por miedo acaba siendo exactamente lo que más se temía.
Las revisiones regulares no solo detectan problemas: también los evitan.
Si es miedo en los niños
La primera visita al dentista marca mucho. Una experiencia positiva, sin presión, adaptada a la edad, puede sentar una base buena para toda la vida. Una mala experiencia temprana puede generar el miedo que luego arrastra el adulto. Por eso en las primeras visitas pediátricas el objetivo es el vínculo, no el tratamiento.
En Ocean Clinik
Trabajamos con pacientes con miedo. No hay nada raro en decirlo: forma parte de lo que hacemos. Si tienes dudas o quieres hablar antes de pedir cita, puedes contactarnos.
Pide cita online en Abades (Tenerife Sur) o Santa Cruz de La Palma.